jueves, 11 de septiembre de 2008

María Flores (la original) & Juan Valdez

No es justo, otro ataque sin dolor de Kannibalia al trabajo de dioses, la creación.

Y no hablamos hoy de Maria Luisa Flores topmodel venezolana, sino del ataque que el gremio de los comerciantes; llámense como se llamen, luego de escuchar de otros una fantástica y consecuente idea, salieran atropelladamente a presentar como "polvo de gallo" sin nada de consecuencia, solidez y cimientos, una campaña bonita para mantener la percepción de que todo va bien y va a estar mejor.

Hoy que al parecer no existe política y menos aun ética, y tanto el exalcalde de Medellín, como Mr Presidente trabajan el marketing político para llegar a ejercer una politiquería tecnócrata que les desborda sus buenas intenciones, y aunque los mantiene altos en las encuestas, es como el polvo de gallo, rapidito y con la gallina que sea.


Es por ello que se mete la pata y se pide disculpas, así de fácil, "se lo meto y luego me sacudo" como el gallo, pero si estas en contra del marketing o del poder, pues nada, o te encapuchas para protegerte o de prestas para la polaroid intelectual, mientras te atropellan porque no estás en el Mercado, quien TODO lo dirige.


También está otra opción, ser digno.


Es por ello que hoy le recomendamos amorosamente a Juan Valdéz, (PROCAFECOL S.A.) que tenga cuidado con cuál Maria Flores de GEFFA, porque la que recíen le presentan es una mentirosa, pues YA está casada.


Así como lo leen, pero no hablamos de la TopModel de Venezuela, sino de la Maria Flores presentada en el mismo Palacio de Nariño por la directora de la Fundación Sentir, que permitiría dignificar un oficio de cientos y miles de hombres y mujeres, y de paso sembrar paz, cultivar dignidad ante una identidad florecida, rescatar cultura y tradición, lo que en su máxima suma es el mejoramiento de la calidad de vida de las mujeres y hombres silleteros y pequeños floricultores del corregimiento de Santa Elena de Medellín, fue ROBADA de un sarpazo cochino por unos cuantos comerciantes y sus líderes, para transformar una idea madurada y consecuente repetímos, en un rápido marketing para que quedemos como el Pibe "Todo bien" con las flores de Colombia y más aun con los campesinos. Pura percepción. Y como el ruido mediático ya está hecho, pues poco que hacer y por ello nuestro apoyo desde el blog.

Es tal vez otro falso positivo más.

Se aplaude desde acá que las ideas se lleven a cabo, que inclusive sea Nelly García una madre de 29 años y de tradición silletera sea la seleccionada para ello.


Lo que se critica es la manera y el irrespeto al trabajo creativo y especialmente comunitario de una Fundación sin ánimo de lucro y su Directora que hoy presta sus servicios a Medellín, quienes entre otras (será porque la percepción es que todo bien ¿?) aun no responde públicamente ante un robo también para el Municipio como tal a cargo de unos pocos, pues la Fundación ya estaba laborando su proyección y concreción en fase inicial en la estación próxima del Metro en el Tambo, de la tienda Maria Flores y Juan Valdéz, el noviazgo de un futuro matrimonio en todo el mundo.

Así Juan, ten cuidado que:

"Es un plagio de una idea. De un sueño. Con el mismo nombre y casándose con el mismo hombre.

María Flores y Juan Valdéz pueden ser la pareja perfecta sino fuese porque un grupo apenas naciendo llamado Geffa y apoyado por Fenalco, Antioquia lanzaran la idea como suya.

La Federación debería de investigar de donde le surgió la idea al grupo y tener pruebas de ello, ya que tengo pruebas contundentes de que Doña Lina Moreno recibió la idea en febrero del 2007 y luego personalmente en su despacho.

No permitan que Juan Valdéz se case con la novia equivocada... aunque homónima la María Flores del Grupo Geffa no es la original, es otra... no la verdadera. Hagan lo correcto. Investiguen...

Si Juan Valdez se casa no debe ser con una novia que comienza diciéndole mentiras. El matrimonio no funcionaría..." M.Llano





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1 comentario:

Anónimo dijo...

Andrés Espinosa Fenwarth
Colombia, tierra de flores
Publicado el 08-04-09

La sombría campaña internacional contra nuestros símbolos de exportación no respeta fronteras. El último episodio proviene del periódico más tradicional de Canadá fundado en 1892, The Toronto Star, diario que publicó recientemente un innoble artículo contra las flores de Colombia que tiene alarmada a la floricultura nacional.

Linda Diebel, periodista de la sección de National Affairs del Toronto Star, escribió recientemente un artículo titulado Colombians blast flower trade -en español, colombianos hacen estallar el comercio de flores-, el cual le sirve de caja de resonancia a un grupo de activistas nacionales que pretende mancillar la reputación y el impecable devenir comercial de la industria de flores de exportación de Colombia. Y de paso, aprovechan este revoltijo ideológico para promover el hundimiento del TLC, acuerdo negociado de buena fe durante 18 meses y suscrito en noviembre pasado por los representantes de los gobiernos de Colombia y Canadá.

De acuerdo con esta crónica de Linda Diebel, los promotores de la desventura nacional en Canadá sostienen que las flores de Colombia "crecen sobre la sangre de mujeres y niños tan jóvenes como de 10 años, quienes trabajan en condiciones de esclavitud en los invernaderos esparcidos alrededor de la capital". Y concluyen que "el TLC va a incrementar la explotación de los trabajadores y la expropiación de tierra de las masas", por lo cual le "urgen al Parlamento canadiense que rechace el TLC".

¡Válgame Dios que disparate!

El presidente de Asocolflores, Augusto Solano Mejía, gremio que aglutina el 75 por ciento de la floricultura colombiana, remitió el pasado primero de abril un comunicado de protesta dirigido a la periodista Linda Diebel del Toronto Star, en el que rechaza categóricamente la publicación "irresponsable de opiniones injuriosas sin ninguna base acerca de una industria que precisamente se destaca por prohibir la esclavitud infantil y promover la protección de los derechos de los trabajadores, particularmente de las mujeres".

Asocolflores asegura que le parece curioso que ninguno de estos activistas "representen ONG's o sindicatos que tengan lazos con la industria de flores de Colombia... que se caracteriza por ser un importante generador de empleo y de bienestar entre sus trabajadores, cuyos programas de responsabilidad social y medioambiental son ampliamente conocidos". En efecto, la floricultura nacional genera alrededor de 182.000 mil empleos, los cuales se encuentran cobijados ciento por ciento por la seguridad social y beneficiados en programas sociales con una inversión superior a los 13 millones de dólares anuales.

Asocolflores sostiene que la principal intención de su carta es convencer a Linda Diebel para que "conozca de primera mano la verdadera realidad de la floricultura colombiana y con ello pueda verificar la no existencia de la esclavitud infantil en las fincas de flores y confirmar el desarrollo de los programas de responsabilidad social y medioambiental de los floricultores".

Tras bambalinas, como afirma Asocolflores en su misiva al Toronto Star, la diatriba contra la floricultura nacional intenta "impedir que el Parlamento de Canadá apruebe el Tratado de Libre Comercio con Colombia". Esta estrategia de 'tierra arrasada', tan antigua como las Cruzadas del Medioevo debería ser reemplazada por la de 'Colombia, tierra de flores'.

aespinosa@minagricultura.gov.co
Andrés Espinosa Fenwarth